me invitaron a Esse Monte de Mulher Palhasa, un encuentro internacional de payasas que organizan As Marías da Graca, payasas brasileras. iré con un número y participaré de un panel sobre Comicidad y Género. estoy felíz. más que felíz, chocha. más que chocha, emocionada. más que emocionada, caminando en el aire. y un poquito nerviosa también, pero preparándome con tuti.
y hoy salió la crítica del cancionero rojo en la nación. con vega/levin/biebel/flores muñoz/berenbaum/alvarez/sica/benito/baglivo nos ganamos cuatro estrellitas de cinco. un muy bueno. y estamos muy contentos. asíque les dejo el link acá, para compartirlo con ustedes.
y, para coronar, el martes a las 5 de la mañana vuelve mi amiga marinamarta de las europas, repleta de cosas, con el corazón contento porque le fue muy bien y sembró y cosechó y volvió a sembrar. y todo florece y yo me pongo cursi. la casa se completa otra vez. tengo ganas de verla y escucharla y abrazarla. falta poco.
(este era el blog de berta, y acá suelo escribir lo que me viene en gana, sobre el claun. alguna vez fui ute y fui berta. algunos conocen la historia, otros no. ahora soy Una, finalmente. pero no puedo unificarme en todos los sentidos. en mí la unidad tiene que ver con permitirme la pluralidad. el amontonamiento)
domingo, 1 de julio de 2007
jueves, 31 de mayo de 2007
este domingo cumplo años!
asíque todo aquel que quiera saludar, puede hacerlo a:
uteturman@yahoo.com
sepa que me voy a poner muy muy muy contenta.
uteturman@yahoo.com
sepa que me voy a poner muy muy muy contenta.
jueves, 24 de mayo de 2007
che, todos!
no se disfracen de anónimos cuando me comentan!
soy payasa! soy curiosa!
necesito saber quién está del otro lado!
pongan nombres/apodos/indicios!
gracias.
soy payasa! soy curiosa!
necesito saber quién está del otro lado!
pongan nombres/apodos/indicios!
gracias.
sueño
soñé que me encontraba con un payaso viejoviejoviejo. hermoso.
ese payaso, viejo y hermoso, con el que todos queremos encontrarnos alguna vez.
en el sueño yo sabía que tenía que encontrarlo. que él me había esperado. que ese encuentro no había sido casual.
me miraba, quieto, seguro, tranquilo y me decía:
"ser payaso es ser esclavo de tu propia libertad"
y, creanmé, que ahí, dicha por él, la palabra esclavo no tenía nada denso ni pesado. él estaba liviano. y yo también.
me desperté y me acordé que alguna vez escuché a cris martí decir algo parecido. no era exactamente eso, pero era parecido. creo que cris había dicho algo así como "ser preso de tu propia libertad" (debo tenerlo anotado en algún lado). tenía esa cosa de la paradoja. de lo difícil que es ser completamente libre, aún con la nariz puesta.
de hecho, no sé si se puede ser completamente libre. no sé siquiera si entendí bien aquella vez que cris lo dijo. no sé tampoco si lo entiendo ahora que el viejo me lo dijo en sueños. pero pienso dos cosas: una, que cris martí me enseñó tanto tanto tanto acerca de esa libertad, que siempre vuelve y vuelve. y otra, que yo quiero llegar a ser viejita como ese viejito de mi sueño. una viejita payasa, de ojos grandes y calmos.
ese payaso, viejo y hermoso, con el que todos queremos encontrarnos alguna vez.
en el sueño yo sabía que tenía que encontrarlo. que él me había esperado. que ese encuentro no había sido casual.
me miraba, quieto, seguro, tranquilo y me decía:
"ser payaso es ser esclavo de tu propia libertad"
y, creanmé, que ahí, dicha por él, la palabra esclavo no tenía nada denso ni pesado. él estaba liviano. y yo también.
me desperté y me acordé que alguna vez escuché a cris martí decir algo parecido. no era exactamente eso, pero era parecido. creo que cris había dicho algo así como "ser preso de tu propia libertad" (debo tenerlo anotado en algún lado). tenía esa cosa de la paradoja. de lo difícil que es ser completamente libre, aún con la nariz puesta.
de hecho, no sé si se puede ser completamente libre. no sé siquiera si entendí bien aquella vez que cris lo dijo. no sé tampoco si lo entiendo ahora que el viejo me lo dijo en sueños. pero pienso dos cosas: una, que cris martí me enseñó tanto tanto tanto acerca de esa libertad, que siempre vuelve y vuelve. y otra, que yo quiero llegar a ser viejita como ese viejito de mi sueño. una viejita payasa, de ojos grandes y calmos.
viernes, 18 de mayo de 2007
marta se va!
mi amiga y compañera de aventuras marta saldutti se va para andorra, al festival de payasas.
se va solita su alma, a mostrar un espectáculo todavía inédito por estos lares.
y para despedirla y para apoyarla y para ayudarla a solventar el viaje, ahí estaremos, haciendo números, improvisando, paveando, en lo que ella dió en llamar:
Variete Pirinea
Domingo 20 de mayo a las 22 hs. Teatro del Abasto - Humahuaca 3549 - Buenos Aires Entrada $10
Desde hace 7 años en un pueblito de montañas llamado Andorra, existe un Festival Internacional de Payasas. Y desde que apareció mi Marta, supe que iría. Que en algún momento me cruzaría con mujeres y mujeres y mujeres extranjeras que tienen este amor incoherente por la nariz. Hoy y con un trabajo en proceso, viajo solita a los pirineos a participar de esta nueva edición.
Será agradecidísimo entonces, un festejo, una sala calurosa y una recaudación que me solvente apenitas mis idas y venidas por tierras españolas.
Habrá actuaciones papotas de esas improvisadas y las mas queridas sorpresas de los amigos payasos que siempre acompañan.
Se viene el fresco, y yo prefiero terminar mi domingo de risa.
Que rebalcemos!!!!
Los espero.
Y gracias por rerererereenviar esta información a sus amigos!!!
Marina Barbera
(Y Marta su inseparable)
www.hojapapel.blogspot.com
jueves, 10 de mayo de 2007
estreno propio
¡y vengan a vernos a nosotros!
darío levin (también conocido como el sr. neptuno) y yo estrenamos un espectáculo de claun dirigido por lorena vega.
CANCIONERO ROJO
segundo espectáculo de la trilogía: cancionero negro, cancionero rojo y cancionero incoloro.
todos los sábados a las 24 hs. en absurdo palermo, ravignani 1557.
entrada $ 15 / estudiantes $ 12.
se aconseja FERVOROSAMENTE reservar al 4779-1156.
darío levin (también conocido como el sr. neptuno) y yo estrenamos un espectáculo de claun dirigido por lorena vega.
CANCIONERO ROJO
segundo espectáculo de la trilogía: cancionero negro, cancionero rojo y cancionero incoloro.
todos los sábados a las 24 hs. en absurdo palermo, ravignani 1557.
entrada $ 15 / estudiantes $ 12.
se aconseja FERVOROSAMENTE reservar al 4779-1156.
llegó, y se queda por un rato.
no se les ocurra perderse el espectáculo de gabriel chamé buendía "llegué para irme".
gabriel es un payaso genial. y el espectáculo es alucinante.
es en el paseo la plaza (6320-5350)
viernes 0 hs.
sábado 0.30 hs
domingo 19.00 hs.
la entrada sale $ 25, pero lo vale. y, además, supongo que las habrá también en cartelera.
y, de paso, todo aquel que pueda alguna vez tomar un curso con él, déle para adelante. sin dudar.
gabriel es un payaso genial. y el espectáculo es alucinante.
es en el paseo la plaza (6320-5350)
viernes 0 hs.
sábado 0.30 hs
domingo 19.00 hs.
la entrada sale $ 25, pero lo vale. y, además, supongo que las habrá también en cartelera.
y, de paso, todo aquel que pueda alguna vez tomar un curso con él, déle para adelante. sin dudar.
martes, 3 de abril de 2007
poniéndole vértigo a bértigo
vuelvo.
y hago una cosa. un acto de valentía.
le pongo "publicar entrada" a un montón de cosas que tenía guardadas en borrador.
estoy osada.
(aunque no tanto, algunas las sigo guardando/corrigiendo/cultivando)
y hago una cosa. un acto de valentía.
le pongo "publicar entrada" a un montón de cosas que tenía guardadas en borrador.
estoy osada.
(aunque no tanto, algunas las sigo guardando/corrigiendo/cultivando)
sábado, 7 de octubre de 2006
a ute y a berta.
escuchenmé ustedes dos: no se les ocurra dejarme nunca. no se les ocurra dejarme que las deje, que las guarde, que las cajonee. pueden fundirse en una. pueden mutar, cambiar rasgos, cortarse el pelo, ponerse ropas y nombres nuevos, operarse la nariz, hacer lo que se les cante, descansar un rato, disfrazarse de "personas normales", subirse a escenarios oficiales con otras máscaras, trabajar un tiempo en una oficina o en laverap, tomarse unas vacaciones en honolulu, ir a visitar el viejo continente, trepar árboles y hacerse magullones, dejarme un ratito sola...
pero desaparecer: eso sí que no.
yo,
sin ustedes,
no tengo ninguna gracia.
pero desaparecer: eso sí que no.
yo,
sin ustedes,
no tengo ninguna gracia.
jueves, 31 de agosto de 2006
re-encuentro. ¿re-inicio?
hoy me llegó a mi casilla un mail con el comment de luli pidiendo más bértigo.
les digo la verdad: me había olvidado de este blog. se me había borrado de la cabeza. en gran parte porque había abandonado mi etapa blogger, que ahora estoy recuperando.
tanto así me había olvidado que ya no recordaba mi nombre de usuario y contraseña. me la he pasado un buen rato probando y probando, urgando en mi inconsciente hasta que los recuperé. y aquí estoy. a punto de ponerme a escribir más pavadas en torno al claun. claun de mis amores. claun que me hiciste bien. claun que me cambiaste la vida.
tanto así me había olvidado que pienso que quizás era porque me daba un poco de vergüenza tener el descare de ponerme así como así a escribir sobre claun/clún/clown.
justo viene de suceder el primer festival de claun en el rojas. la martí se mandó una movida maravillosa (que aprovecho para aplaudir/agradecer con todo mi corazón) y que resultó en un verdadero encuentro entre todos los que decidimos portar nariz colorada como modo de vida (sí, me pongo cursi y extremista y digo que ser payaso es más que una profesión). ahí estaban todos: desde las maestras de maestros que son la moreira y la soko, hasta el más reciente alumno de claun del alumno del alumno del alumno del alumno de alguna de ellas. y fue una maravilla ser testigo de todo eso. de semejante rejunte. (me perdí el curso de sue morrison, con quien todos estaban absolutamente fascinados. y me pesa. pero sé que en algún momento de la vida me la voy a cruzar.)
y pienso que hay que estar más atentos a conectar/conocer/visitarse/verse/formarse/deformarse/
sorprenderse/urgar en la historia de/videar/leer. siempre les digo a mis alumnos (y que ellos no me dejen mentir) que para ser un buen payaso hay que pasar por muchos ojos (incluidísimos los del público). que cada maestro ve en uno una arista/un color/una cara diferente. que nunca hay que dejar de sorprenderse del payaso. que nunca hay que encapsularlo/sellarlo/obligarlo a cumplir formas, ni creer que lo tenemos en la palma de la mano. que siempre hay que animarse a fracasar y fracasar y entrar en crisis y despojarse y pasar por el mar de mierda del no saber qué corno hacer, para ir más profundo. y que nunca se termina de aprender a ser payaso. que, como decía lecoq, puede ser -con suerte- que uno llegue a ser un buen payaso a los 70 años.
durante el festival sentí que hacia allí vamos muchos: rumbo a los 70 (dato anecdótico: así se iba a llamar Noches Payasas, antes de llamarse Noches Payasas). que somos unos cuantos los que sabemos/creemos/sentimos que ponerse una nariz (sea ésta de un material concreto o imaginario) es una cosa seria/alucinante/única.
yo amo ser payasa. ser una mujer payasa. amo a mis compañeros de aventuras payasas. y siento que cada vez son más. amo el mundo payaso.
qué se le va a hacer, quizás esperaban teoría/datos/pensamientos/reflexiones/apuntes, pero hoy estoy así: emotional one hundred per cent.
les digo la verdad: me había olvidado de este blog. se me había borrado de la cabeza. en gran parte porque había abandonado mi etapa blogger, que ahora estoy recuperando.
tanto así me había olvidado que ya no recordaba mi nombre de usuario y contraseña. me la he pasado un buen rato probando y probando, urgando en mi inconsciente hasta que los recuperé. y aquí estoy. a punto de ponerme a escribir más pavadas en torno al claun. claun de mis amores. claun que me hiciste bien. claun que me cambiaste la vida.
tanto así me había olvidado que pienso que quizás era porque me daba un poco de vergüenza tener el descare de ponerme así como así a escribir sobre claun/clún/clown.
justo viene de suceder el primer festival de claun en el rojas. la martí se mandó una movida maravillosa (que aprovecho para aplaudir/agradecer con todo mi corazón) y que resultó en un verdadero encuentro entre todos los que decidimos portar nariz colorada como modo de vida (sí, me pongo cursi y extremista y digo que ser payaso es más que una profesión). ahí estaban todos: desde las maestras de maestros que son la moreira y la soko, hasta el más reciente alumno de claun del alumno del alumno del alumno del alumno de alguna de ellas. y fue una maravilla ser testigo de todo eso. de semejante rejunte. (me perdí el curso de sue morrison, con quien todos estaban absolutamente fascinados. y me pesa. pero sé que en algún momento de la vida me la voy a cruzar.)
y pienso que hay que estar más atentos a conectar/conocer/visitarse/verse/formarse/deformarse/
sorprenderse/urgar en la historia de/videar/leer. siempre les digo a mis alumnos (y que ellos no me dejen mentir) que para ser un buen payaso hay que pasar por muchos ojos (incluidísimos los del público). que cada maestro ve en uno una arista/un color/una cara diferente. que nunca hay que dejar de sorprenderse del payaso. que nunca hay que encapsularlo/sellarlo/obligarlo a cumplir formas, ni creer que lo tenemos en la palma de la mano. que siempre hay que animarse a fracasar y fracasar y entrar en crisis y despojarse y pasar por el mar de mierda del no saber qué corno hacer, para ir más profundo. y que nunca se termina de aprender a ser payaso. que, como decía lecoq, puede ser -con suerte- que uno llegue a ser un buen payaso a los 70 años.
durante el festival sentí que hacia allí vamos muchos: rumbo a los 70 (dato anecdótico: así se iba a llamar Noches Payasas, antes de llamarse Noches Payasas). que somos unos cuantos los que sabemos/creemos/sentimos que ponerse una nariz (sea ésta de un material concreto o imaginario) es una cosa seria/alucinante/única.
yo amo ser payasa. ser una mujer payasa. amo a mis compañeros de aventuras payasas. y siento que cada vez son más. amo el mundo payaso.
qué se le va a hacer, quizás esperaban teoría/datos/pensamientos/reflexiones/apuntes, pero hoy estoy así: emotional one hundred per cent.
jueves, 4 de mayo de 2006
ute y berta.
a veces creo que las conozco. a veces me parece como si fueran algo fuera de mi. a veces las busco sin éxito. a veces me encuentran sin que las busque.
nunca dejan de sorprenderme.
eso es lo bueno. y por eso las quiero.
nunca dejan de sorprenderme.
eso es lo bueno. y por eso las quiero.
viernes, 17 de febrero de 2006
queréme!
y ser payaso, en el fondo, es necesitar imprescindiblemente una inmensa cantidad de amor.
así de simple. estás ahí, los ves, y necesitás que te quieran, que te contengan, que quieran que te quedes, que te abracen, que se rían, que te quieran llevar en el bolsillo.
los payasos tenemos también esa gran porción de ego, sí. lo bueno es que a cambio de esa mirada somos capaces de entregar un mundo. de cambiar el universo. de hacer cualquier cosa. de dejar que el público se meta en nuestra zona más débil. de exponerles nuestro costado más ridículo, más vulnerable, más íntimo.
así de simple. estás ahí, los ves, y necesitás que te quieran, que te contengan, que quieran que te quedes, que te abracen, que se rían, que te quieran llevar en el bolsillo.
los payasos tenemos también esa gran porción de ego, sí. lo bueno es que a cambio de esa mirada somos capaces de entregar un mundo. de cambiar el universo. de hacer cualquier cosa. de dejar que el público se meta en nuestra zona más débil. de exponerles nuestro costado más ridículo, más vulnerable, más íntimo.
jueves, 8 de septiembre de 2005
cojones.
hoy estoy irritada.
me irrita el humor cobarde. me irrita el humor en el que el objeto de risa siempre es otro. me irrita el humor de tinelli. me irrita el humor donde el eje es el gordo o el bobo o el puto o el grasa o el viejo o el marginal o el nerd del que otros se burlan, más o menos directamente.
siempre que veo esa gente, haciendo ese tipo de humor, me pregunto que pasaría si algún día tuvieran el coraje, la decencia y el buen gusto de mirarse un poquito al espejo. y de darse cuenta que ellos son los suficientemente patéticos como para buscar en otros el material de ridículo.
cuesta, no voy a decir que no. pero cuando veo a alguien que se pone en juego, que se expone, que expone su propio ridículo/su debilidad/su zona frágil, que apunta su dedo en dirección a sí mismo para decir "riamonós todos de mí", siento que el mundo es menos patético.
me irrita el humor cobarde. me irrita el humor en el que el objeto de risa siempre es otro. me irrita el humor de tinelli. me irrita el humor donde el eje es el gordo o el bobo o el puto o el grasa o el viejo o el marginal o el nerd del que otros se burlan, más o menos directamente.
siempre que veo esa gente, haciendo ese tipo de humor, me pregunto que pasaría si algún día tuvieran el coraje, la decencia y el buen gusto de mirarse un poquito al espejo. y de darse cuenta que ellos son los suficientemente patéticos como para buscar en otros el material de ridículo.
cuesta, no voy a decir que no. pero cuando veo a alguien que se pone en juego, que se expone, que expone su propio ridículo/su debilidad/su zona frágil, que apunta su dedo en dirección a sí mismo para decir "riamonós todos de mí", siento que el mundo es menos patético.
miércoles, 3 de agosto de 2005
yo pensaba que eso era cosa de hombres...
pues no señor, a enterarse: el clown, el humor, la comedia, también son cosas de mujeres.
puede ser, no digo que no, que a veces tengamos un humor ¿distinto? ¿que el humor de las mujeres pase por otro lugar? ¿que toque otros planos/otros ejes?
es cierto que en el imaginario cotidiano lo "gracioso" está más habilitado, más permitido, más festejado en los hombres. lo torpe, lo tonto, lo grotesco, lo desbordado, tiene menos cabida en las damas que en los caballeros. en ellos, da gracia. en nosotras, al pincipio, parece resultar un bajón, un descuido, una mácula.
históricamente, las mujeres tuvieron en la comedia un lugar bastante relegado y bastante poco interesante. hubo siempre más susanas traversos que ninís marshales/juanas molinas/nellys lainezs. y no puedo dejar de preguntarme por qué. y no me quiero poner feminista, pero me huelo que esa resistencia a dejarnos ser graciosas a nuestras anchas tuvo que ver con lo mismo que llevó a sor juana a meterse a un convento para poder leer tranquila.
ser payasa es, un poco, asumir que los desbordes femeninos también existen y, encima, pueden estar buenos e, incluso, ser graciosos. es darle un poco la rienda suelta a ese caudal huracanado de emociones que siempre nos achacan. es jugar un poco con "las mujeres están todas locas" y reírse de eso.
ser payasa incluye habilitar ese perfil un poco más "poético", más "tierno", más "emotivo" que tenemos a veces, nosotras las señoritas. pero también dejar que aparezca toda la visceralidad, la carnalidad, la torpeza, la tontera que habita también en nosotras, las mujeres.
una payasa puede seducir, hacer llorar, conmover, enternecer, encantar. y también puede hacer reír, sorprender, provocar, desorientar, provocar carcajadas. puede ser débil. y también puede ser fortísima. puede ser delicada y sensible y también puede ser un desastre ambulante.
esto por ahora. pero el tema me excede/me fascina/me atrapa. tengo muchas sensaciones que no sé traducir. estoy en marcha.
puede ser, no digo que no, que a veces tengamos un humor ¿distinto? ¿que el humor de las mujeres pase por otro lugar? ¿que toque otros planos/otros ejes?
es cierto que en el imaginario cotidiano lo "gracioso" está más habilitado, más permitido, más festejado en los hombres. lo torpe, lo tonto, lo grotesco, lo desbordado, tiene menos cabida en las damas que en los caballeros. en ellos, da gracia. en nosotras, al pincipio, parece resultar un bajón, un descuido, una mácula.
históricamente, las mujeres tuvieron en la comedia un lugar bastante relegado y bastante poco interesante. hubo siempre más susanas traversos que ninís marshales/juanas molinas/nellys lainezs. y no puedo dejar de preguntarme por qué. y no me quiero poner feminista, pero me huelo que esa resistencia a dejarnos ser graciosas a nuestras anchas tuvo que ver con lo mismo que llevó a sor juana a meterse a un convento para poder leer tranquila.
ser payasa es, un poco, asumir que los desbordes femeninos también existen y, encima, pueden estar buenos e, incluso, ser graciosos. es darle un poco la rienda suelta a ese caudal huracanado de emociones que siempre nos achacan. es jugar un poco con "las mujeres están todas locas" y reírse de eso.
ser payasa incluye habilitar ese perfil un poco más "poético", más "tierno", más "emotivo" que tenemos a veces, nosotras las señoritas. pero también dejar que aparezca toda la visceralidad, la carnalidad, la torpeza, la tontera que habita también en nosotras, las mujeres.
una payasa puede seducir, hacer llorar, conmover, enternecer, encantar. y también puede hacer reír, sorprender, provocar, desorientar, provocar carcajadas. puede ser débil. y también puede ser fortísima. puede ser delicada y sensible y también puede ser un desastre ambulante.
esto por ahora. pero el tema me excede/me fascina/me atrapa. tengo muchas sensaciones que no sé traducir. estoy en marcha.
viernes, 15 de julio de 2005
Y me embalé.
(Antes que nada: todo lo que escriba en estos post va a ser escaso, inexacto, incompleto y relativo. Empiezo sólo porque sé que eso es así y que, como éste es mi blog, podré corregir, anexar, completar y desdecirme todo lo que se me dé la gana)
Personaje.
Sí, el claun, al menos para mí, es un personaje. ¡A ver si vamos a estar por ahí haciendo el ridículo, exponiendo nuestras miserias, siendo el hazmereír de los demás, así nomás, como vamos al supermercado a comprar 100 de jamón y 100 de queso! ¡No, señor, de ninguna manera!
Que el payaso sea un personaje demasiado cercano a la persona que lo encarna no quiere decir que deje de ser un personaje. Que la famosa cuarta pared no exista en el claun, y que el claun sepa que está actuando para su público y que blanquee muchas veces su ficción, no quiere decir que esa ficción no exista. En tanto se presenta ante un público a hacer sus cosas, el payaso está actuando. En el teatro o en la calle o en el circo. Hay una escena. Y quien está ahí no es una persona común y corriente: es un payaso. Es un ser de otro planeta, podría decirse.
Si no fuera por la máscara sería casi imposible ser tan permeables (de afuera para adentro y de adentro para afuera) La máscara (sea una nariz o un bigote o unos zapatos o un vestuario deteminado) nos protege y nos deja sacar a pasear tantas cosas que en el cotidiano, en la vida de civil, nos guardamos bien guardadas.
El tema es que, estamos de acuerdo, el claun no es cualquier personaje. Es uno en particular. Unico, irremplazable, individual. Angela de Castro (una payasa brasileña que vive en Londres) dice que no se trata de ser un tonto, sino de ser UN tonto en particular. Uno cuyas características no pueden decidirse plenamente, además. No es un personaje que otro escribe para mí. Ni siquiera es un personaje que yo escribo para mí. Es un personaje que se va construyendo de mí misma. Que me tiene por materia prima. Y que, y aquí viene lo mejor: no siempre controlo.
Hasta que dejé de pelearme con mi(s) payasa(s) porque no era(n) como yo quería que fuese(n), ella(s) no me la hizo(cieron) nada fácil. (Para otro post quedará el tema de mis dos payasas que, en el fondo, son lo mismo)
Yo las quería dóciles y ellas eran autoritarias. Yo las quería tontas y ellas "inteligentes". Yo las quería pequeñitas y ellas se transformaban en camiones.
Hasta que un día dije -Má, sí, resolvé vos, si tanto sabés- Y supieron. Y todavía hoy me pasa, por suerte, que me siguen sorprendiendo.
Sí, ya sé, soy yo. Mis payasas soy yo misma. No estoy taaan loca. Pero mis payasas soy yo de una manera muy, MUY, particular. Con una cantidad de permisos incalculablemente mayor a la normal. Mis payasas soy yo en desborde constante. Mis payasas soy yo hecha un huracán. Mis payasas soy yo mucho más sabia y más felíz.
Y me sacan las papas del fuego, eh, esas dos.
Personaje.
Sí, el claun, al menos para mí, es un personaje. ¡A ver si vamos a estar por ahí haciendo el ridículo, exponiendo nuestras miserias, siendo el hazmereír de los demás, así nomás, como vamos al supermercado a comprar 100 de jamón y 100 de queso! ¡No, señor, de ninguna manera!
Que el payaso sea un personaje demasiado cercano a la persona que lo encarna no quiere decir que deje de ser un personaje. Que la famosa cuarta pared no exista en el claun, y que el claun sepa que está actuando para su público y que blanquee muchas veces su ficción, no quiere decir que esa ficción no exista. En tanto se presenta ante un público a hacer sus cosas, el payaso está actuando. En el teatro o en la calle o en el circo. Hay una escena. Y quien está ahí no es una persona común y corriente: es un payaso. Es un ser de otro planeta, podría decirse.
Si no fuera por la máscara sería casi imposible ser tan permeables (de afuera para adentro y de adentro para afuera) La máscara (sea una nariz o un bigote o unos zapatos o un vestuario deteminado) nos protege y nos deja sacar a pasear tantas cosas que en el cotidiano, en la vida de civil, nos guardamos bien guardadas.
El tema es que, estamos de acuerdo, el claun no es cualquier personaje. Es uno en particular. Unico, irremplazable, individual. Angela de Castro (una payasa brasileña que vive en Londres) dice que no se trata de ser un tonto, sino de ser UN tonto en particular. Uno cuyas características no pueden decidirse plenamente, además. No es un personaje que otro escribe para mí. Ni siquiera es un personaje que yo escribo para mí. Es un personaje que se va construyendo de mí misma. Que me tiene por materia prima. Y que, y aquí viene lo mejor: no siempre controlo.
Hasta que dejé de pelearme con mi(s) payasa(s) porque no era(n) como yo quería que fuese(n), ella(s) no me la hizo(cieron) nada fácil. (Para otro post quedará el tema de mis dos payasas que, en el fondo, son lo mismo)
Yo las quería dóciles y ellas eran autoritarias. Yo las quería tontas y ellas "inteligentes". Yo las quería pequeñitas y ellas se transformaban en camiones.
Hasta que un día dije -Má, sí, resolvé vos, si tanto sabés- Y supieron. Y todavía hoy me pasa, por suerte, que me siguen sorprendiendo.
Sí, ya sé, soy yo. Mis payasas soy yo misma. No estoy taaan loca. Pero mis payasas soy yo de una manera muy, MUY, particular. Con una cantidad de permisos incalculablemente mayor a la normal. Mis payasas soy yo en desborde constante. Mis payasas soy yo hecha un huracán. Mis payasas soy yo mucho más sabia y más felíz.
Y me sacan las papas del fuego, eh, esas dos.
Me colgué.
Sí, perdón. Tengo un otro blog al que empecé a darle más pelota. Porque allá escribo sobre lo que me viene en gana. En fin, el que mucho abarca poco aprieta, dicen... Pero acá voy. Intentando.
En concreto: no sé por dónde empezar.
Y como ahora vengo de dar una clase y me veo como impulsada a escribir, agarro lo que tengo a mano.
Me encanta dar clases de claun. Porque amo a los payasos. Amo el universo claunesco, la ilógica, la ingenuidad, la humanidad descarnada, el desborde de los claunes. Pero lo que más me gusta, lo que más disfruto, los momentos que más voy a guardar, son los momentos en los que veo "nacer" un claun. Los momentos en los que cruzan el borde y se hacen presentes.
Y sí, ya sé, los claunes se van haciendo, con paciencia. Pero, a veces, hay UN momento, uno en particular, uno mágico, en el que el payaso hace su primera aparición, desprovisto de toda barrera, empujando por entre todos los prejuicios y los preconceptos y las luchas internas del actor que los encarna.
Hay, a veces, ese momento en que la nariz hace su trabajo y permite la honestidad más absoluta. La exposición total. Y ahí, en esos momentos, estos tipos que son nuestros payasos aparecen con toda su fuerza. Y nos dejan tambaleando, chochos de la vida/muertos de pánico/completamente desencajados.
Los días en que algún alumno abre enormes los ojos y comprende con todo el cuerpo, y no sólo con la cabeza, qué es eso de comunicarse con el público, de exponer tremendamente su fragilidad, de deshacerse de todos los recursos que lo amparan, esos días, yo sé que esto que hago es lo que adoro hacer.
Después viene la técnica, el trabajo duro, la búsqueda más fina.
Pero ese momento es un regalo.
En concreto: no sé por dónde empezar.
Y como ahora vengo de dar una clase y me veo como impulsada a escribir, agarro lo que tengo a mano.
Me encanta dar clases de claun. Porque amo a los payasos. Amo el universo claunesco, la ilógica, la ingenuidad, la humanidad descarnada, el desborde de los claunes. Pero lo que más me gusta, lo que más disfruto, los momentos que más voy a guardar, son los momentos en los que veo "nacer" un claun. Los momentos en los que cruzan el borde y se hacen presentes.
Y sí, ya sé, los claunes se van haciendo, con paciencia. Pero, a veces, hay UN momento, uno en particular, uno mágico, en el que el payaso hace su primera aparición, desprovisto de toda barrera, empujando por entre todos los prejuicios y los preconceptos y las luchas internas del actor que los encarna.
Hay, a veces, ese momento en que la nariz hace su trabajo y permite la honestidad más absoluta. La exposición total. Y ahí, en esos momentos, estos tipos que son nuestros payasos aparecen con toda su fuerza. Y nos dejan tambaleando, chochos de la vida/muertos de pánico/completamente desencajados.
Los días en que algún alumno abre enormes los ojos y comprende con todo el cuerpo, y no sólo con la cabeza, qué es eso de comunicarse con el público, de exponer tremendamente su fragilidad, de deshacerse de todos los recursos que lo amparan, esos días, yo sé que esto que hago es lo que adoro hacer.
Después viene la técnica, el trabajo duro, la búsqueda más fina.
Pero ese momento es un regalo.
viernes, 1 de julio de 2005
martes, 28 de junio de 2005
Y, al final, ¿qué esperás?
Escribir. Casi siempre que aparece un canal donde poner la escritura, se me desvanece casi por completo (la escritura, no el canal...). Escribí varios borradores y ninguno me parece digno de publicar. Empiezo a escribir y las correcciones no tienen fin. El texto nunca está listo. Nunca termina de mutar en la re-lectura. Entonces parece que la única salida es escribir sobre la dificultad de escribir.
-¡Pero qué falta de originalidad! ¡Será de Dios!
¿Sobre qué escribir en este blog? El claun pareciera ser el tema más apropiado, más aprovechable. Pero es el que más miedo me da fijar en una pantalla.
(Pero mirá que los posts pueden borrarse, igual, si te arrepentís...)
Se me ocurrió volcar apuntes de cursos. Pero eso demanda un trabajo de campo. Desempolvar aquellas viejas notas en aquellos viejos cuadernos.
Me tomaré mi tiempo. Total nadie me corre.
-¡Pero qué falta de originalidad! ¡Será de Dios!
¿Sobre qué escribir en este blog? El claun pareciera ser el tema más apropiado, más aprovechable. Pero es el que más miedo me da fijar en una pantalla.
(Pero mirá que los posts pueden borrarse, igual, si te arrepentís...)
Se me ocurrió volcar apuntes de cursos. Pero eso demanda un trabajo de campo. Desempolvar aquellas viejas notas en aquellos viejos cuadernos.
Me tomaré mi tiempo. Total nadie me corre.
lunes, 27 de junio de 2005
Inicio. Lo primero que sale.
- Armáte un blog.
Un blog es un lugar donde podés escribir porque sí. Lo que quieras. Sin explicación.
Berta y Ute en un blog. Me divirtió.
No sé muy bien para qué, pero tampoco me importa demasiado. Sacarse la escritura de encima. Ponerla en algún lado para que, finalmente, alguien (quién sea, dónde sea) la lea.
¿Qué escribir?
Algunas reflexiones sobre el claun.
Algunas cosas que vengan sin demasiada explicación.
A veces desde mí misma. A veces desde Berta. A veces desde Ute.
-Explicáte. ¿Quién es toda esta gente?.
Lo mismo. Somos todas lo mismo.
Soy payasa. Berta Turman es el nombre de una de mis payasas. Ute es la otra, la primera, en orden cronólogico. La mayor. Son hermanas. Y yo soy las dos Turman, además de yo misma. Me componen. Están acá adentro. Y no son demasiado manejables.
Cuando te dedicás a ser claun se te despierta una cierta esquizofrenia. El claun es un personaje, sí. Pero la materia prima de ese personaje sos vos mismo. Vos en toda tu anchura y sin restricciones.
Y, a veces, empezás a hablar de tu payaso como si fuera otra persona. Y eso me pasa: Berta y Ute tienen vida propia. Y lo mejor es que no dejan de sorprenderme.
Berta y Ute me sacan las papas del fuego. Me liberan los desbordes. Dicen lo que yo quiero decir cuando no sale.
Yo me desbordo desde la nariz.
Voy escribiendo como viene. Será por etapas y en porciones. Desordenado.
Después de todo, ésta es mi primera vez.
Después de todo, quien esté ahí leyendo, estará porque quiere.
En ese inmenso mundo internético.
Un blog es un lugar donde podés escribir porque sí. Lo que quieras. Sin explicación.
Berta y Ute en un blog. Me divirtió.
No sé muy bien para qué, pero tampoco me importa demasiado. Sacarse la escritura de encima. Ponerla en algún lado para que, finalmente, alguien (quién sea, dónde sea) la lea.
¿Qué escribir?
Algunas reflexiones sobre el claun.
Algunas cosas que vengan sin demasiada explicación.
A veces desde mí misma. A veces desde Berta. A veces desde Ute.
-Explicáte. ¿Quién es toda esta gente?.
Lo mismo. Somos todas lo mismo.
Soy payasa. Berta Turman es el nombre de una de mis payasas. Ute es la otra, la primera, en orden cronólogico. La mayor. Son hermanas. Y yo soy las dos Turman, además de yo misma. Me componen. Están acá adentro. Y no son demasiado manejables.
Cuando te dedicás a ser claun se te despierta una cierta esquizofrenia. El claun es un personaje, sí. Pero la materia prima de ese personaje sos vos mismo. Vos en toda tu anchura y sin restricciones.
Y, a veces, empezás a hablar de tu payaso como si fuera otra persona. Y eso me pasa: Berta y Ute tienen vida propia. Y lo mejor es que no dejan de sorprenderme.
Berta y Ute me sacan las papas del fuego. Me liberan los desbordes. Dicen lo que yo quiero decir cuando no sale.
Yo me desbordo desde la nariz.
Voy escribiendo como viene. Será por etapas y en porciones. Desordenado.
Después de todo, ésta es mi primera vez.
Después de todo, quien esté ahí leyendo, estará porque quiere.
En ese inmenso mundo internético.
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